Que escribió niña china

Una niña de tres años atraviesa el cielo arrastrada por una cometa en Taiwán Unas poderosas ráfagas levantaron a la niña después de que se enredó con la cola de una cometa durante un festival. Aterrizó a salvo.

2020.09.01 01:39 RUBENDICAPRIO Una niña de tres años atraviesa el cielo arrastrada por una cometa en Taiwán Unas poderosas ráfagas levantaron a la niña después de que se enredó con la cola de una cometa durante un festival. Aterrizó a salvo.

Una niña de tres años atraviesa el cielo arrastrada por una cometa en Taiwán

Unas poderosas ráfagas levantaron a la niña después de que se enredó con la cola de una cometa durante un festival. Aterrizó a salvo.
HONG KONG — Una niña de tres años fue alzada al cielo después de que una serpentina se le enredó en el cuello durante un festival de cometas en el norte de Taiwán este fin de semana.
La niña flotó por encima de un gentío y voló impulsada por los fuertes vientos durante 30 infartantes segundos en medio de pandas y astronautas inflables entre los gritos de los espectadores.
La niña, identificada por los medios solo con su apellido, Lin, aterrizó prácticamente a salvo en el Festival Internacional de Cometas Hsinchu. Sufrió abrasiones alrededor del cuello y en el rostro, escribióen una publicación de Faceboo el domingo el alcalde de Hsinchu, Lin Chih-chien.
submitted by RUBENDICAPRIO to u/RUBENDICAPRIO [link] [comments]


2020.04.08 05:32 alforo_ Critóbal Colón, el genocida sin escrúpulos

Desde los tiempos inmemoriales de la escuela nacional católica del franquismo, se nos enseñó que Colón era nuestro héroe histórico, que había descubierto el «nuevo» continente y llevado la civilización a los «indios» que lo habitaban. Con el transcurso del tiempo descubrimos que Colón no era ni siquiera español, ni había descubierto un nuevo continente, y que lo que había en aquel continente no eran «indios» sino aborígenes americanos. En este didáctico trabajo del historiador estadounidense a Howard Zinn nos descubre el rostro macabro de un Colón del que nunca nos habían hablado en la escuela.

CRISTÓBAL COLÓN, EL GENOCIDA SIN ESCRÚPULOS
«Los hombres y las mujeres arawak, desnudos, morenos y presos de la perplejidad, emergieron de sus poblados hacia las playas de la isla y se adentraron en las aguas para ver más de cerca el extraño barco.
Cuando Colón y sus marineros desembarcaron portando espadas y hablando de forma rara, los nativos arawak corrieron a darles la bienvenida, a llevarles alimentos, agua y obsequios.
«Nos trajeron loros y bolas de algodón, – escribió Colón en su diario – langas y muchas otras cosas más que cambiaron por cuentas cascabeles de halcón. No tuvieron ningún inconveniente en darnos todo lo que poseían… Eran de fuerte constitución, con cuerpos bien hechos» hermosos rasgos… Al enseñarles una espada, la cogieron por la hoja y se cortaron al no saber lo que era. Con cincuenta hombres los subyugaríamos a todos, con ellos haríamos lo que quisiéramos».
Estos arawaks de las Islas Antillas se parecían mucho a los indígenas del continente, que eran extraordinarios – así los calificarían repetidamente los observadores europeos- por su hospitalidad, su entrega a la hora de compartir. Estos rasgos no estaban precisamente en auge en la Europa renacentista, dominada por la religión de los Papas, el gobierno de los reyes y la obsesión por el dinero que caracterizaba la civilización occidental y su primer emisario a las Américas, Cristóbal Colón.
ENFEBRECIDO POR EL ORO
La cuestión que más acuciaba a Colón era: ¿dónde está el oro? Había convencido a los reyes de España a que financiaran su expedición a esas tierras. Esperaba que al otro lado del Atlántico -en las «Indias» y en Asia – habría riquezas, oro y especias. Como otros ilustrados contemporáneos suyos, sabía que el mundo era esférico y que podía navegar hacia el oeste para llegar al Extremo Oriente.
España acababa de unificarse formando uno de los nuevos Estado-nación modernos, como Francia, Inglaterra y Portugal. Su población, mayormente compuesta por campesinos, trabajaba para la nobleza, que representaba el 2% de la población, siendo éstos los propietarios del 95% de la tierra.
España se había comprometido con la Iglesia Católica, había expulsado a todos los judíos y ahuyentado a los musulmanes. Como otros estados del mundo moderno, España buscaba oro, material que se estaba convirtiendo en la nueva medida de la riqueza, con más utilidad que la tierra porque todo lo podía comprar.
Había oro en Asia, o así se pensaba, y ciertamente había seda y especias, porque hacía unos siglos, Marco Polo y otros habían traído cosas maravillosas de sus expediciones por tierra. Al haber conquistado los turcos Constantinopla y el Mediterráneo oriental, y al estar las rutas terrestres a Asia en su poder, hacía falta una ruta marítima. España decidió jugar la carta de una larga expedición a través de un océano desconocido. El objetivo era claro: obtener esclavos y oro.
EL NEGOCIO DEL «DESCUBRIMIENTO»
A cambio de la aportación de oro y especias, a Colón le prometieron el 10% de los beneficios, el puesto de gobernador de las tierras descubiertas, además de la fama que conllevaría su nuevo título: Almirante del Mar Océano. Era comerciante de la ciudad italiana de Génova, tejedor eventual -hijo de un tejedor muy habilidoso-, y navegante experto.
Embarcó con tres carabelas, la más grande de las cuales era la Santa María, velero de unos treinta metros de largo, con una tripulación de treinta y nueve personas. Colón nunca hubiera llegado a Asia, que distaba miles de kilómetros más de lo que él había calculado, imaginándose un mundo más pequeño. Al cubrir la cuarta parte de esa distancia dio con una tierra desconocida que no figuraba en mapa alguno y que estaba entre Europa y Asia: las Américas.
Esto ocurrió a principios de octubre de 1492, treinta y tres días después de que él y su tripulación hubieran zarpado de las Islas Canarias, en la costa atlántica de África. De repente vieron ramas flotando en el agua, pájaros volando. Entonces, el día 12 de octubre, un marinero llamado Rodrigo vio la luna de la madrugada brillando en unas arenas blancas y dio la señal de alarma. Eran las islas Antillas, en el Caribe. Se suponía que el primer hombre que viera tierra tenía que obtener una pensión vitalicia de 10.000 maravedíes, pero Rodrigo nunca la recibió. Colón dijo que él había visto una luz la noche anterior y fue él quien recibió la recompensa.
Cuando se acercaron a tierra, los indios arawak les dieron la bienvenida nadando hacia los buques para recibirles. Los arawak vivían en pequeños pueblos comunales, y tenían una agricultura basada en el maíz, las batatas y la yuca. Sabían tejer e hilar, pero no tenían ni caballos ni animales de labranza. No tenían hierro, pero llevaban diminutos ornamentos de oro en las orejas. Este hecho iba a traer dramáticas consecuencias: Colón apresó a varios de ellos y les hizo embarcar, insistiendo en que le guiaran hasta el origen del oro. Luego navegó a la que hoy conocemos como isla de Cuba, y luego a la Hispaniola -la isla que hoy se compone de Haití y la República Dominicana-. Allí, los destellos de oro visibles en los ríos y la máscara de oro que un jefe indígena local ofreció a Colón provocaron visiones delirantes de oro sin fin.
LA PRIMERA BASE MILITAR EUROPEA EN AMÉRICA
En Hispaniola, Colón construyó un fuerte con la madera de la Santa María, que había embarrancado. Fue la primera base militar europea en el hemisferio occidental. Lo llamó Navidad, y allí dejó a treinta y nueve miembros de su tripulación con instrucciones de encontrar y almacenar oro. Apresó a más indígenas y los embarcó en las dos naves que le quedaban. En un lugar de la isla se enzarzó en una lucha con unos indígenas que se negaron a suministrarles la cantidad de arcos y flechas que él y sus hombres deseaban. Dos fueron atravesados con las espadas y murieron desangrados. Entonces la Niña y la Pinta embarcaron rumbo a las Azores y a España. Cuando el tiempo enfrió, algunos de los prisioneros indígenas murieron.
El informe de Colón a la Corte de Madrid era extravagante. Insistió en el hecho de que había llegado a Asia –se refería a Cuba– y a una isla de la costa china (Hispaniola).
«Hispaniola es un milagro. Montañas y colinas, llanuras y pasturas, son tan fértiles como hermosas… los puertos naturales son increíblemente buenos y hay muchos ríos anchos, la mayoría de los cuales contienen oro… Hay muchas especias, y nueve grandes minas de otros metales…»
Los indígenas, según el informe de Colón:
«son tan ingenuos, generosos con sus posesiones que nadie que no les hubiera visto se lo creería».
Concluyó su informe con una petición de ayuda a Sus Majestades, y ofreció que, a cambio, en su siguiente viaje, les traería «cuanto oro necesitasen… y cuantos esclavos pidiesen«. Se prodigó en expresiones de tipo religioso:
«Es así que el Dios eterno, Nuestro Señor, da victoria a los que siguen Su camino frente a lo que aparenta ser imposible».
FRACASO DE LA RESISTENCIA
Los arawaks intentaron reunir un ejército de resistencia, pero se enfrentaban a españoles que tenían armadura, mosquetes, espadas y caballos. Cuando los españoles hacían prisioneros, los ahorcaban o los quemaban en la hoguera. Entre los arawaks empezaron los suicidios en masa con veneno de yuca. Mataban a los niños para que no cayeran en manos de los españoles. En dos años la mitad de los 250.000 indígenas de Haití habían muerto por asesinato, mutilación o suicidio.
TESTIMONIO DEL GENOCIDIO
La principal fuente de información sobre lo que pasó en las islas después de la llegada de Colón -y para muchos temas, la única- es Bartolomé de las Casas. De sacerdote joven había participado en la conquista de Cuba. Durante un tiempo fue el propietario de una hacienda donde trabajaban esclavos indígenas, pero la abandonó y se convirtió en un vehemente crítico de la crueldad española. Las Casas transcribió el diario de Colón y, a los cincuenta años, empezó a escribir una Historia de las Indias en varios volúmenes.
Las Casas habla del tratamiento de los indígenas a manos de los españoles:
«Testimonios interminables… dan fe del temperamento benigno y pacífico de los nativos… Pero fue nuestra labor la de exasperar, asolar, matar, mutilar y destrozar; ¿a quién puede extrañar, pues si de vez en cuando intentaban matar a alguno de los nuestros?… El almirante, es verdad, fue tan ciego como los que le vinieron detrás, y tenía tantas ansias de complacer al Rey que cometió crímenes irreparables contra los indígenas…»
EPÍLOGO
El hecho de enfatizar el heroísmo de Colón y sus sucesores como navegantes y descubridores y de quitar énfasis al genocidio que provocaron no es una necesidad técnica sino una elección ideológica. Sirve -se quiera o no- para justificar lo que pasó.
Lo que quiero resaltar aquí no es el hecho de que debamos acusar, juzgar y condenar a Colón in absentia, al contar la historia. Ya pasó el tiempo de hacerlo; sería un inútil ejercicio académico de moralística. Quiero hacer hincapié en que todavía nos acompaña la costumbre de aceptar las atrocidades como el precio deplorable pero necesario que hay que pagar por el progreso.
El tratamiento de los héroes (Colón) y sus víctimas (los arawaks), -la sumisa aceptación de la conquista y el asesinato en el nombre del progreso-. es sólo un aspecto de una postura ante la historia que explica el pasado desde el punto de vista de los gobernadores, los conquistadores, los diplomáticos y los líderes. Es como si ellos -por ejemplo, Colón– merecieran la aceptación universal; como si ellos, – los Padres Fundadores, Jackson, Lincoln, Wilson, Roosevelt, Kennedy, los principales miembros del Congreso, los famosos jueces del Tribunal Supremo-, representaran a toda la nación.
No debemos aceptar la memoria de los estados como cosa propia. Las naciones no son comunidades y nunca lo fueron. La historia de cualquier país, si se presenta como si fuera la de una familia, disimula terribles conflictos de intereses (algo explosivo, casi siempre reprimido) entre conquistadores y conquistados, amos y esclavos, capitalistas y trabajadores, dominadores y dominados por razones de raza y sexo.
Prefiero explicar la historia del descubrimiento de América desde el punto de vista de los arawaks; la de la Constitución, desde la posición de los esclavos; la de Andrew Jackson, tal como lo verían los cherokees; la de la Guerra Civil, tal como la vieron los irlandeses de Nueva York; la de la Guerra de México, desde el punto de vista de los desertores del ejército de Scott; la de la eclosión del industrialismo, tal como lo vieron las jóvenes obreras de las fábricas textiles de Lowell; la de la Guerra Hispano-Estadounidense vista por los cubanos; la de la conquista de las Filipinas tal como la verían los soldados negros de Luzón; la de la Edad de Oro, tal como la vieron los agricultores sureños; la de la 1 Guerra Mundial, desde el punto de vista de los socialistas, y la de la Segunda vista por los pacifistas; la del New Deal de Roosevelt, tal como la vieron los negros de Harlem; la del Imperio Americano de posguerra, desde el punto de vista de los peones de Latinoamérica. Y así sucesivamente, dentro de los límites que se le imponen a una sola persona, por mucho que él o ella se esfuercen en «ver» la historia desde otros puntos de vista.
Howard Zinn, autor del texto que reproducimos, es un célebre historiador estadounidense, que ha publicado más de 20 libros sobre esa materia. Nacido en Brooklyn, en 1922, falleció en California en el año 2010, a los 87 años.
Desde la década de 1960, Zinn fue un auténtico referente en su país en la lucha por los derechos civiles y el movimiento antibélico . Entre sus libros más conocidos en el exterior, se encuentra «A People’s History of the United States», editada en castellano bajo el título de «La otra historia de los Estados Unidos».
submitted by alforo_ to podemos [link] [comments]


2019.08.26 16:21 TaoQingHsu Dos historias interesantes sobre Dongpo Su y maestro zen Fo Yin

Dongpo Su fue literati de la Dinastía Song en China (960-1270 dC). Era un hombre talentoso y brillante en la poesía china, y también tenía una posición oficial en ese momento. Sin embargo, él siempre tuvo cosas frustrantes y preocupantes en su corazón cuando era una persona oficial. Por eso se dirigió al camino de Buda para pedir la liberación del sufrimiento, y había hecho un buen amigo con el maestro zen Fo Yin. Fo Yin era un monje budista profesional en Zen. Dongpo Su y Fo Yin se conocían muy bien y aprendían frecuentemente intercambiando opiniones en la literatura y el budismo. Sin embargo, Fo Yin generalmente ganaba cada vez, lo que hacía que Dongpo Su se sintiera desequilibrado de corazón. Por lo tanto, Dongpo Su a menudo intentaba avergonzar a Fo Yin.
Un día, estos dos hombres se sentaron cara a cara e hicieron una meditación por un período de tiempo. En este momento, el maestro zen Fo Yin le preguntó a Dongpo Su: "¿Qué piensas de mi postura?" Dongpo Su le respondió sin ninguna consideración: "Pareces un montón de mierda . ” El maestro zen, Fo Yin, sonrió, cerró sus dos palmas y le dijo: "A Mi Tuo fo” ( "A Mi Tuo Fo ”está transcrito de chino. Significa Buda Amitabha , y también significa felicidad y perfección en la vida. En China y Taiwán, los budistas dicen "A mi Tu Fo ”el uno al otro como palabras de saludo para bendecirse mutuamente. Es una costumbre tradicional en el campo del budismo de la antigua China. ) Dongpo Su le hizo a zen maestro Fo Yin una pregunta por un capricho: "¿Cómo crees que me veo, cuando me siento en meditación ahora?" El maestro zen Fo Yin dijo: "Pareces un buda". Dongpo Su estaba lleno de orgullo después de escuchar eso. Después de que Dongpo Su regresó a casa, se mostró orgulloso de su hermana menor y le dijo: "Finalmente gano esta vez. Zen maestro Fo Yin perderá. ” Su hermana menor era una niña inteligente, que no estuvo de acuerdo con Dongpo Su después de escucharlo sobre toda la historia y le dijo : " hermano, ¡has perdido lo peor de tu vida hoy! Debido a que está lleno de Buda en el corazón delmaestro zen Fo Yin, cualquier ser sensible es considerado como Buda en su corazón. Por eso te considera Buda. Sin embargo, tu corazón y tu mente están completamente sucios e inmundos. Es por eso que consideras seis de base-purificarel Maestro Zen Fo Yin como una mierda. ¿No estás perdiendo mal este tiempo? "(Las seis raíces significan ojos, orejas, nariz, lengua, cuerpo y corazón o mente ). Dongpo Su se sintió avergonzado de torcerse la barba con el dedo y estuvo de acuerdo con las opiniones de su hermana menor. Después de un período de tiempo, Dongpo Su tuvo el progreso en la meditación sentada día a día. Hubo una vez, después de que Dongpo Su había hecho la meditación sentada, felizmente escribió un poema: "Mi cabeza toca la tierra de manera que se respete el cielo en el cielo. Mi pequeña luz interior Brilla el gran mundo. Los ocho vientos soplando No me puede mover. Sentada correcta y pacíficamente en el loto púrpura dorado soy yo. ” Luego, le pidió a un niño que cruzara el río para enviar este poema al maestro zen Fo Yin, y que le permita juzgar cómo está progresando. en la meditación sentada. El maestro zen, Fo Yin, sonrió después de leer el poema. Fácilmente tomó un pincel rojo de escritura china y escribió dos grandes caracteres chinos en dicho poema: "Colmillo Pi" (También significa "¡Eso es una tontería!" "Fang Pi" está transliterado de caracteres chinos. Significa pedo, es decir, un escape de gas de los intestinos.) Luego, se lo devolvió al niño para que se lo devolviera a Dongpo Su. Dongpo Su originalmente esperaba que Fo Yin le diera muchos elogios. Sin embargo, cuando vio a los dos grandes personajes rojos "Fang Pi" en la carta, no pudo evitar estar muy enojado y estalló en maldiciones: “Fo Yin realmente va demasiado lejos en insultarme. Él no me alaba. Lo dejo ir. ¿Por qué me maldice? Tengo que cruzar el río inmediatamente y discutir con él. ” Durante este tiempo, el maestro zen Fo Yin ya había cerrado la puerta grande y tenía un viaje afuera. Sólo un pareado fue publicado en la puerta, que decía: “Los ocho vientos no pudieron moverte. Un pedo te golpea al cruzar el río. ” Dongpo Su se sintió avergonzado y había suspirado que no era tan bueno como Fo Yin al practicar la meditación sentada. (PS Ocho vientos significa alabanza, la burla, la difamación, la fama, la ventaja, declive, el sufrimiento y el disfrute. Eso quiere decir, ocho condiciones de fuera, que son como el viento, afectarían a nuestro corazón, mente, voluntad y acción, cuando estamos practicando en la meditación sentada y el aprendizaje de Buda. English: Two interesting stories about Dongpo Su and zen master Fo Yin
https://sp-bvlwu.blogspot.com/2018/06/dos-historias-interesantes-sobre-dongpo.html
submitted by TaoQingHsu to u/TaoQingHsu [link] [comments]


2016.06.05 18:17 ShaunaDorothy ¡Abajo la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales! ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista! ( 2 - 2 ) (Septiembre de 2013)

https://archive.is/rirsn
La opresión de la mujer, la tradición y la familia
Como administradores de la miseria capitalista del neo-apartheid, el CNA y otros dirigentes de la Alianza idealizan también las sociedades tribales, conciliando y promoviendo, por ejemplo, a los izangoma (médicos brujos) y a otros charlatanes eufemísticamente denominados “sanadores tradicionales”. El desastroso estado del sistema de salud pública —con hospitales públicos crónicamente atestados, cortos de personal y en un estado decrépito, a los que llegar siquiera es una ventaja— significa que, para muchos, los curanderos tradicionales son el único “servicio de salud” al que tendrán acceso jamás. Algunas mujeres acuden a ellos para abortar porque los abortos legales en los hospitales son inaccesibles. Estamos por el derecho de las mujeres al aborto gratuito y seguro para quien lo solicite. En oposición a la “medicina tradicional” muti y otras formas de la denominada “medicina alternativa”, defendemos la ciencia y la medicina científica, y nos oponemos a que los gobiernos subsidien o promuevan de cualquier otra manera a los curanderos tradicionales.
La promoción del atraso tradicionalista por parte del CNA ha tenido resultados desastrosos, como demuestra horripilantemente la política “negacionista del SIDA” del gobierno de Thabo Mbeki (una política que durante años contó con la complicidad de Zuma, segundo de Mbeki hasta 2005, al igual que de los dirigentes del PCS y el COSATU, hasta que finalmente se distanciaron de ésta). Un estudio de la Harvard School of Public Health demostró que unos 330 mil sudafricanos murieron de SIDA entre 2000 y 2005 porque no fue implementado un programa de tratamiento con antirretrovirales (ARV) a tiempo. La miserable ración de ayuda que destinó el sistema imperialista ávido de ganancias a Sudáfrica fue obstruida adicionalmente cuando Mbeki y otros líderes del CNA rechazaron la ciencia médica y bloquearon activamente la implementación de un programa basado en los ARV, promoviendo en cambio a los curanderos tradicionales y otros mercaderes de la muerte que empujan curas herbales y “naturales”. Como el VIH/SIDA es una enfermedad de transmisión sexual, su expansión ha sido impulsada desde siempre por el papel de subordinación de las mujeres. Siempre nos hemos opuesto a la charlatanería “negacionista” y seguimos exigiendo ARV gratuitos para todos los que los necesiten como parte de una lucha por servicios de salud gratuitos y de calidad para todos.
Además de promover la ignorancia y los prejuicios y supersticiones anticientíficos, los curanderos tradicionales son parte de la represiva estructura política que abarca desde el sangoma [chamán] en la comunidad hasta la Cámara de Líderes Tradicionales, parte del estado burgués. Una función primordial de esta estructura represiva es imponer la subordinación de la mujer frente al hombre, a través de la promoción y legitimación de prácticas patriarcales antimujer. Junto con el lobola y el ukuthwala, éstas incluyen pruebas de virginidad y ceremonias de iniciación como el uMemolo, en donde las mujeres jóvenes son enseñadas a servir a los hombres y entrenadas para transmitir la cultura tradicional a la siguiente generación.
Estas atrasadas prácticas tradicionales, remanentes de una cultura agrícola y esclavista, son un factor importante en la legitimación y promoción de la violencia contra las mujeres, que incluye uno de los más altos índices de violaciones reportadas en el mundo. Las mujeres más vulnerables son las que sufren más estas prácticas. Por ejemplo, los matones que practican el ukuthwala generalmente secuestran mujeres huérfanas o provenientes de familias pobres. Como sucede siempre en la sociedad de clases, las tradiciones y la cultura que son defendidas más aguerridamente son aquéllas que le son aceptables y beneficiosas a los ricos.
Fortalecer los tribunales tradicionales significa fortalecer esta represión de las mujeres. En muchos sistemas legales basados en las costumbres, las mujeres africanas tienen como guardianes a sus padres y, después del matrimonio, a sus maridos. No tienen capacidad de contratar nada sin el consentimiento de su guardián y no pueden presentarse en los tribunales sin la asistencia de éste. Están excluidas de los procesos políticos de las tribus y en ocasiones tampoco pueden acceder a la propiedad de la tierra. Tradicionalmente, las mujeres no son incluidas en las negociaciones del lobola: el consentimiento al sexo y otros derechos sexuales no están en manos de las mujeres mismas, sino de los miembros de su familia.
Comúnmente se piensa, de manera errónea, que la subordinación de la mujer al hombre, al igual que la familia patriarcal actual, existen desde siempre. Otra idea equivocada común, particularmente extendida entre los feministas y otros opositores de la opresión de la mujer desde el marco liberal burgués, es que la fuente de esta opresión son simplemente las ideas patriarcales atrasadas (particularmente las de los hombres). Por otro lado, los nacionalistas, en particular, hacen apología de la poligamia forzada, el lobola y otras prácticas antimujer presentándolas de manera idealizada como formas típicamente africanas de demostrar “respeto” entre las familias. Otra justificación para estas cosas argumenta que, dado que las mujeres con frecuencia tienen papeles importantes en las prácticas africanas tradicionales, éstas últimas no pueden resultar opresivas para las mujeres.
Como marxistas entendemos que la opresión de la mujer es material y que la idea de que las mujeres son inferiores a los hombres no es sino un reflejo de esa realidad material. Engels explicó que la opresión de la mujer tiene sus raíces en el desarrollo de la propiedad privada y la división de la sociedad en clases, ambas conectadas con el desarrollo de la familia. Las primeras sociedades humanas vivían una forma de “comunismo primitivo”. Esto significaba que los seres humanos cazaban y recolectaban apenas lo mínimo para sobrevivir y lo compartían de manera equitativa. La división del trabajo entre hombres y mujeres estaba basada en la realidad biológica del cuidado de los niños —es decir, las mujeres eran responsables de gestar y amamantar a los pequeños— y no implicaba un papel subordinado para las mujeres. La división del trabajo entre los sexos era igual y ambos producían para satisfacer sus necesidades vitales. Las funciones del hogar eran una responsabilidad común y colectiva.
Esta igualdad social primitiva desapareció cuando avances como el desarrollo de la agricultura le permitieron a los seres humanos producir más del mínimo para sobrevivir. Este excedente social se convirtió en propiedad de una minoría, formada por hombres, creando las primeras divisiones de clase en la sociedad. Esto llevó al desarrollo de la institución de la familia como un medio para transmitir la propiedad de una generación a otra. También ocasionó el surgimiento del estado, una organización de dominio utilizada por una clase para suprimir a otra.
La familia patriarcal decretó la monogamia para las mujeres, de modo que los hombres pudieran asegurarse que sus descendientes heredarían su propiedad. Esto dio fin a la familia comunal. De ese modo, las funciones de la familia, la crianza de los niños y el trabajo doméstico se volvieron actividades privadas y perdieron su carácter comunal. Las mujeres, confinadas al hogar individual, fueron aisladas de la producción social, que se volvió una esfera masculina. Como escribió Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884): “El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción”.
¿Cuál es, entonces, el papel de la familia para la gente que no tiene propiedad que transmitir? La familia bajo el capitalismo sirve además para criar a la siguiente generación para que trabaje en el campo, las fábricas y las minas, y para que sirva de carne de cañón en el ejército burgués. Sirve para entrenar a los jóvenes a obedecer a la autoridad, inculca el atraso religioso y actúa en general como freno de la conciencia social. De esta forma, la institución de la familia asegura que sea mantenido el dominio de clase de los capitalistas. La familia es la fuente principal de la opresión de la mujer, así como una unidad económica y social, baluarte de la reacción social junto con la religión organizada. Es, además, la fuente de la discriminación, la persecución legal y otras formas de opresión contra los homosexuales. A pesar de sus leyes liberales en el papel, Sudáfrica está plagada por un virulento fanatismo antigay, con frecuentes reportes de ataques asesinos contra gays y lesbianas, particularmente en los townships y las áreas rurales.
A diferencia de los feministas, que ven la liberación de la mujer exclusivamente como tarea de las mujeres, nosotros entendemos que la lucha por la igualdad de la mujer tiene que ser levantada como parte necesaria de la lucha por liberar a la clase obrera en su conjunto. Esto incluye la lucha por integrar a las mujeres a la producción social. Los sindicatos tienen que luchar por cuidado infantil gratuito disponible las 24 horas para todos; por la extensión de los derechos de licencia por maternidad para las trabajadoras; por anticonceptivos gratuitos y abortos seguros y gratuitos para quien los solicite; y por otras demandas para darle a las mujeres un mayor acceso a trabajos decentes y a la independencia financiera.
Luchar por estas demandas requiere de un combate político para remplazar a los actuales dirigentes sindicales procapitalistas —que, en el caso de los líderes del COSATU, subordinan directamente a la clase obrera a los capitalistas a través del frente popular nacionalista de la Alianza Tripartita— con una dirección clasista. El combate contra los falsos dirigentes procapitalistas en los sindicatos es una parte crucial de la lucha indispensable por forjar un partido revolucionario de vanguardia. Queremos abrir el camino para que las mujeres desempeñen un papel activo y dirigente en la clase obrera, que es la única con el poder social y el interés objetivo de derrocar el sistema capitalista.
La lucha por la liberación de la mujer, especialmente en los países de desarrollo capitalista atrasado como Sudáfrica, puede ser una importante fuerza motriz para la revolución socialista. Sudáfrica nunca experimentó una revolución democrático-burguesa. En cambio, la opresión capitalista fue impuesta por los colonizadores imperialistas sobre la estructura de las sociedades precapitalistas, dejando en su lugar y reforzando todo el atraso acumulado en esas sociedades, particularmente la brutal opresión de la mujer. Nos oponemos al “relativismo cultural” de los nacionalistas y otros que buscan justificar en nombre de la tradición prácticas barbáricas antimujer como la mutilación genital femenina y el matrimonio por secuestro, y buscamos poner fin a esas prácticas. No hay nada excepcionalmente africano en esas prácticas: por ejemplo, el lobola es una versión del precio de novia, practicado en sociedades de Asia y Europa en distintos periodos, y aun hoy en países como Afganistán.
Luchamos por la emancipación de la mujer a través de la revolución socialista. Buscamos deshacernos de la institución de la familia, fuente de la opresión de la mujer. Las funciones de la familia —el cuidado de los niños, el trabajo doméstico, etc.— no pueden ser simplemente abolidas, tienen que ser remplazadas por instituciones sociales. En una sociedad socialista, el estado obrero buscaría proporcionar cuidado infantil gratuito 24 horas al día, siete días a la semana, fácilmente accesible en casa o el trabajo, cocinas y lavanderías comunales y otras medidas que liberarían a las mujeres de la esclavitud doméstica y les permitirían participar en todos los niveles de la sociedad. Esto no es posible más que sobre la base de una economía socialista planificada, en la que la producción sea liberada de la anarquía y la irracionalidad, y sea organizada y operada para satisfacer las necesidades humanas y no la sed de ganancias.
“La revolución por etapas”: Traición contra las mujeres y el socialismo
El Partido Comunista de Sudáfrica dice oponerse a la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales. El año pasado, los delegados al XIII Congreso Nacional del Partido votaron por rechazarla categóricamente, tan sólo unos meses después de que el Comité Central del PCS emitiera una comedida declaración que llamaba a “discutirla más” y argumentaba: “Hay aspectos del sistema de Tribunales Tradicionales que son progresistas y deberían ser mantenidos, pero los aspectos que están en conflicto con los objetivos no sexistas, democráticos y de construcción de la nación de la Revolución Democrática Nacional deberían ser rechazados”. No es para sorprenderse, sin embargo, que nada de esto parece haber causado disturbio alguno en la armoniosa relación entre los dirigentes del PCS y el gobierno capitalista que busca aprobar la reaccionaria propuesta de ley —un gobierno del que son una parte prominente—. Por citar sólo un ejemplo, Yunus Carrim, miembro del politburó del PCS, es el asistente del ministro en el Departamento de Administración Corporativa y Asuntos Tradicionales, ¡precisamente el ministerio responsable de la propuesta de ley!
Los dirigentes del PCS tienen una larga historia de traicionar los intereses de la clase obrera en nombre del esquema menchevique/estalinista de la “revolución por etapas”, conocido en Sudáfrica como la “Revolución Democrática Nacional” (RDN). De acuerdo con este esquema, que sirve como justificación ideológica para la alianza histórica y la compenetración con el CNA, las condiciones actuales no están lo suficientemente maduras para el socialismo. Por eso, primero debe venir un bloque político con los nacionalistas burgueses “progresistas”. Después, en un futuro siempre lejano y jamás especificado, esto conducirá al socialismo. A través de la historia, la “segunda etapa” siempre ha sido en realidad el asesinato de los obreros y los comunistas a manos de los nacionalistas burgueses.
En 1964, el líder histórico del PCS Govan Mbeki escribió bonitas palabras denunciando a los líderes tradicionales: “Si los africanos han tenido jefes, es simplemente porque todas las sociedades humanas los han tenido en un punto u otro. Pero cuando un pueblo se ha desarrollado a tal grado que descarta a los jefes tribales, cuando su desarrollo social contradice la necesidad de una institución así, entonces obligarlo a mantenerla no es liberación sino esclavitud” (The Peasants’ Revolt [La revuelta de los campesinos]). Sin embargo, en nombre de la alianza de colaboración de clases con los nacionalistas “progresistas” del CNA, los dirigentes del PCS aceptaron toda clase de conciliaciones grotescas con los jefes tribales y aun ahora se encuentran entre los apologistas más rastreros del gobierno de la Propuesta de Ley sobre los Tribunales Tradicionales.
Para avanzar en su lucha, la clase obrera debe romper con la Alianza Tripartita y con la política reformista de colaboración de clases presentada bajo el nombre de Revolución Democrática Nacional. En oposición al esquema de la “revolución por etapas”, Spartacist/South Africa, sección de la Liga Comunista Internacional, está por el programa y la perspectiva de la revolución permanente desarrollados por el dirigente bolchevique León Trotsky. Ésta sostiene que, en los países de desarrollo capitalista atrasado, las tareas democráticas inconclusas, asociadas históricamente con las revoluciones burguesas, sólo pueden ser llevadas a cabo con la llegada al poder de la clase obrera. Una vez en el poder, la clase obrera deberá luchar por extender la revolución a los países capitalistas avanzados para asegurar la construcción exitosa del socialismo.
Sudáfrica es un caso particularmente dramático de la aplicabilidad de la revolución permanente de Trotsky: una sociedad única, en la que la colonización europea creó una fuerte superposición de las cuestiones raciales y de clase a través de la brutal superexplotación y supresión de la mayoría negra. Para enfatizar la conexión intrínseca entre la revolución socialista y la liberación nacional para la mayoría negra, y para combatir el dominio de la ideología nacionalista, lanzamos el llamado por un gobierno obrero centrado en los negros como una concretización de la revolución permanente. Un gobierno obrero centrado en los negros unificaría a los distintos grupos tribales y lingüísticos y le daría un papel activo y completos derechos democráticos a las minorías de color (coloured) e india, al igual que a los blancos que acepten un gobierno basado centralmente en los obreros negros.
Las medidas necesarias para desmantelar el racista sistema de trabajadores migrantes y para liberar a las mujeres de la esclavitud doméstica subrayan la necesidad vital de una perspectiva internacionalista. El desarrollo de las áreas rurales, los programas para proporcionar vivienda y cuidado infantil para todos, etc., todo ello dependerá para su éxito de la conexión con una economía socialista planificada internacional, lo que implica la extensión de la revolución socialista a los países capitalistas avanzados (imperialistas) en Norteamérica, Europa Occidental y Japón. En la lucha por este objetivo, buscamos construir un partido leninista revolucionario de vanguardia de la clase obrera que defenderá la causa de las masas urbanas ampliamente desempleadas, los sin tierra, los inmigrantes, las mujeres, los trabajadores agrícolas y todos los demás oprimidos bajo el capitalismo del neoapartheid.
¡Por nuevas revoluciones de Octubre!
Las mujeres negras desempeñaron un papel heroico en la lucha contra el apartheid, pero como esa lucha estaba dominada políticamente por el nacionalismo burgués, la liberación que ansiaban nunca llegó. Nuestro modelo positivo en la lucha por la liberación de la mujer es el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky. La Revolución de Octubre de 1917, dirigida por los bolcheviques, fue una confirmación dramática de la teoría de Trotsky de la revolución permanente. El gobierno revolucionario del joven estado obrero luchó por llevar a cabo el programa marxista para la liberación de la mujer. Inmediatamente removieron todas las trabas a la igualdad legal, otorgando a las mujeres el derecho al voto, rompiendo el control de la iglesia sobre el matrimonio y el divorcio y haciendo de éstos simples asuntos del registro civil. Los bolcheviques legalizaron el aborto, abrieron escuelas para alfabetizar a las niñas, prohibieron la discriminación contra los homosexuales y abolieron el concepto de los niños ilegítimos nacidos fuera del matrimonio.
Pero como explicó Lenin, estos cambios legales son sólo el primer paso en la liberación de la mujer. El segundo paso, más complicado, es sentar las bases materiales necesarias para remplazar en los hechos las funciones sociales de la familia y liberar a las mujeres del arduo trabajo doméstico. Los bolcheviques lucharon, pese a la escasez de recursos, para proporcionar servicios domésticos socializados a gran escala como un primer paso (ver “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”, Spartacist (Edición en español) No. 34, noviembre de 2006, para una presentación más amplia de lo que hicieron los bolcheviques). Sin embargo, Rusia era un país capitalista atrasado y después de la revolución, el joven estado obrero estaba económicamente devastado, aislado y rodeado de potencias imperialistas hostiles. Lenin y Trotsky entendían que la clave para construir el socialismo en Rusia era la extensión internacional de la revolución obrera a los países capitalistas más avanzados, particularmente Alemania.
Esta perspectiva internacionalista revolucionaria fue más tarde pisoteada por una casta burocrática conservadora y nacionalmente estrecha, representada por Stalin, que llegó al poder a través de una contrarrevolución política e impulsó el programa utópico antimarxista del “socialismo en un solo país”. A pesar de la degeneración burocrática subsecuente y del mal gobierno estalinista, las conquistas obtenidas por el estado obrero soviético fueron enormes, especialmente para las mujeres. Los trotskistas defendimos a la Unión Soviética contra el imperialismo y la contrarrevolución capitalista, y luchamos por la revolución política proletaria para derrocar a la burocracia y regresar al estado obrero al camino de Lenin y Trotsky. Ésta es nuestra perspectiva hacia los estados obreros deformados que quedan hoy en día: China, Cuba, Laos, Corea del Norte y Vietnam.
Uno de los lugares en los que la Revolución Rusa tuvo un profundo impacto sobre las condiciones de la mujer fue el Asia Central soviética. En la época de la Revolución de Octubre, esta región era incluso más atrasada que Rusia, teniendo todavía un modo precapitalista de producción y marcada por la opresión de la mujer bajo la ley tradicional islámica. Los bolcheviques emprendieron trabajo sistemático entre estas mujeres, buscando ganarlas como aliadas y demostrar el potencial liberador del programa comunista a los pueblos de Oriente. Esto fue capturado por Trotsky en un discurso dado en abril de 1924, en celebración del tercer aniversario de la fundación de la Universidad Comunista para los Trabajadores de Oriente en Moscú:
“El sentido, la fuerza y la esencia del bolchevismo yacen en que se dirige no a los jefes obreros sino a la plebe, a los de abajo, a los millones y a los más oprimidos de los oprimidos... Esto, además, quiere decir que la mujer oriental, que es la más paralizada en su vida, sus hábitos y su creatividad, la esclava de los esclavos, que ella, habiéndose quitado el manto ante las exigencias de las nuevas relaciones económicas, se sentirá súbitamente libre de cualquier clase de puntal religioso; tendrá una sed apasionada de obtener nuevas ideas y una nueva conciencia para apreciar su nueva posición en la sociedad. Y no habrá mejor comunista en Oriente, ni mejor combatiente por las ideas de la revolución y del comunismo, que la mujer obrera que ha despertado (aplausos)”.
—“El comunismo y las mujeres de Oriente”, reimpreso en Spartacist (Edición en español) No. 35, agosto de 2008
Nosotros luchamos, en ese espíritu, por construir el partido revolucionario internacionalista necesario para conquistar nuevos Octubres aquí y alrededor del mundo.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/39/tribunales.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


2016.06.03 14:43 ShaunaDorothy Oleada reaccionaria contra legislación del DF ¡Aborto libre y gratuito! ¡Plenos derechos democráticos para los homosexuales! (Otoño de 2010)

https://archive.is/yY7mQ
Espartaco No. 32 Otoño de 2010
Oleada reaccionaria contra legislación del DF
¡Aborto libre y gratuito! ¡Plenos derechos democráticos para los homosexuales!
¡Romper con el PRD burgués! ¡Liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
(Mujer y Revolución)
La reforma legal en la Ciudad de México de la primavera de 2007 que descriminalizó el aborto hasta las doce semanas de embarazo fue una conquista importante para las mujeres, a pesar de sus limitaciones. Miles y miles de mujeres, incluyendo de muchas otras partes del país, han hecho fila desde el amanecer en los quince hospitales que proporcionan este servicio médico gratis, y muchas más se han realizado el procedimiento en el consultorio de su médico o en clínicas. Como señalamos en el verano de 2007: “La reforma del aborto es una conquista importante para todas las mujeres, pero tendrá un impacto particular en la vida de las obreras, las pobres y las jóvenes que no tenían los medios para obtener abortos seguros viajando a otros países o pagando un elevado precio para obtener uno ilegalmente en instalaciones decentes”.
Un par de años después, en diciembre de 2009 la Asamblea del DF legalizó el matrimonio homosexual, lo cual implicó conceder a las parejas gay el derecho a adoptar niños. La Ciudad de México se encuentra ahora entre los lugares con la legislación sobre derechos de aborto y de los homosexuales más liberales del mundo. De manera significativa, todas estas nuevas leyes fueron reafirmadas por la Suprema Corte ante la oposición en particular de la derecha religiosa. Todos los que luchan por los derechos democráticos y combaten la opresión deberían apoyar estas conquistas, limitadas pero reales, adoptadas bajo el gobierno perredista de la Ciudad de México —el cual a veces posa como amigo de los oprimidos—.
Mientras tanto, las fuerzas históricamente más oscurantistas dominadas por la iglesia católica —los enemigos declarados de los derechos elementales de las mujeres y los homosexuales— se han alineado para combatir estas medidas y asegurar que estos derechos no se extiendan a toda la población del país. Para diciembre de 2009 se habían enmendado las constituciones de 18 estados —de los 32 existentes— para “proteger la vida” desde la concepción, es decir, para presentar obstáculos legales a la descriminalización del aborto, eliminando así el derecho de toda mujer a decidir si tiene o no hijos en favor de los “derechos” de un óvulo y un espermatozoide que acaban de encontrarse para ocupar el útero de una mujer por unos nueve meses. Obscenamente, en Guanajuato al menos seis mujeres fueron encarceladas con sentencias de hasta 25 años por no llevar el embarazo a término, ¡y en algunos casos por abortos espontáneos! En respuesta a las protestas sucitadas cuando estos casos recibieron amplia atención, estas mujeres han sido liberadas. Pero hay muchas atrocidades siendo perpetradas a lo largo y ancho de México todo el tiempo. ¡Nadie debería ir a la cárcel por tener un aborto o practicarlo! De hecho, incluso la legislación de la Ciudad de México incluye penas de tres a seis meses de prisión para las mujeres que se practiquen un aborto después de las primeras doce semanas, y de uno a tres años de prisión a quienes lo practiquen. En abril pasado, El Universal informó de un caso que trae a la memoria el tristemente célebre caso de Paulina, en el que un tribunal de Baja California le negó a esta víctima de una violación el derecho que la ley le daba a abortar. Este año, a una niña de diez años en Yucatán, que fue violada presuntamente por su padrastro, se le negó el aborto que solicitó porque los doctores dijeron que tenía casi cuatro meses de embarazo, es decir, porque había pasado el límite arbitrario de las doce semanas, que en cualquier caso es casi imposible de medir de manera precisa. Nosotros decimos: ¡Abajo todas las penas! ¡Abajo el límite de doce semanas! ¡Aborto libre y gratuito en el DF y en todo México!
La mexicana es una sociedad profundamente misógina y homófoba —y no sólo ella—. La opresión de la mujer y de los homosexuales es inherente al capitalismo, y por ello no es algo que se pueda eliminar sin una revolución socialista. Bajo el capitalismo, en el que la sociedad no proporciona los medios necesarios para criar a los niños, alimentar a la población o cuidar de los enfermos, la familia es una unidad económica necesaria de la sociedad que asume estas responsabilidades. Así, la oposición a cualquier cosa que se desvíe del modelo establecido —como las familias de parejas homosexuales, o las mujeres que no están interesadas en tener (más) hijos— es parte del apoyo ideológico a los restrictivos confines de la unidad familiar. Por todo ello, se presenta a la familia tradicional como el arreglo más natural para la organización social. Y, en efecto, a la burguesía —la cual sólo proporciona servicios sociales a la población en la medida en que se restringen a ella u obtiene beneficios de ellos— le parece perfectamente natural que haya niños de la calle, hambruna y enfermedades entre los obreros, los campesinos y todos los sectores marginados de la sociedad. Nuestra perspectiva se contrapone a este brutal estado de cosas. Luchamos por guarderías gratuitas las 24 horas, por atención médica gratuita y de calidad para todos como parte de nuestra lucha por una sociedad socialista. El remplazo de las funciones de la familia —y, por ende, de la carga económica que ella significa— permitirá a la gente escoger libremente cómo y con quién quiere vivir. La opresión de la mujer, la desigualdad social más vieja de la historia humana, se remonta al inicio de la propiedad privada y no podrá ser abolida más que con la abolición de la sociedad dividida en clases. La lucha por la liberación de la mujer es pues un componente estratégico de la lucha por la revolución socialista.
Al tiempo que luchamos por plenos derechos democráticos para los homosexuales, a diferencia de los liberales y feministas burgueses combatimos la idealización de la familia —sea ésta tradicional o “alternativa”—. Como explicaron nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.:
“Por qué alguien que no se encuentra bajo presión social o bajo la dificultad económica se pondría voluntariamente las cadenas del matrimonio es, por supuesto, uno de los misterios de la vida... “Sin ninguna duda, [los homosexuales] deberían tener el derecho a casarse. Y, con la misma certeza, los socialistas luchamos por una sociedad en la que nadie necesite que se le ponga una camisa de fuerza para poder obtener prestaciones médicas, derechos de visita, custodia de niños, derechos de inmigración o cualquiera de los privilegios que esta sociedad capitalista otorga a quienes están enterrados en el molde legal tradicional de ‘marido y mujer hasta que la muerte los separe’”.
—“¡Por el derecho al matrimonio gay...y al divorcio!” (Workers Vanguard No. 824, 16 de abril de 2004)
El contexto de las reformas sobre el aborto y el matrimonio homosexual en la Ciudad de México es el de una burguesía altamente polarizada tanto en cuestiones económicas como sociales, aunque las divisiones no necesariamente siguen líneas partidistas. El PRD nacionalista burgués procura cooptar el descontento entre los obreros y otros sectores de la sociedad que están hartos del derechista gobierno federal panista, y con ello en mente a menudo ofrece migajas y concesiones. En la Ciudad de México, más cosmopolita y donde la influencia de la iglesia católica no es omnipresente, el PRD ha impulsado reformas que los marxistas pueden y deben apoyar. Al mismo tiempo, es axiomático que quienes administran el sistema de explotación capitalista deben perpetuar la opresión de la mujer. De hecho, ¡legisladores perredistas de los gobiernos estatales votaron por las contrarreformas que procuran bloquear los derechos de aborto! Al apoyar las reformas en la Ciudad de México, no le damos absolutamente ningún apoyo o confianza al PRD burgués, que como partido capitalista es, a fin de cuentas, fundamentalmente hostil a los derechos de las mujeres.
Además, las reformas bajo el capitalismo no sólo son parciales sino también reversibles. La cifra de 50 mil abortos que se han proporcionado en la Ciudad de México en un número muy limitado de hospitales ni siquiera se acerca a lo que se necesita, incluso sólo en la propia ciudad. En EE.UU., este derecho ha estado bajo constante ataque desde que fue legalizado en 1973. Apenas cuatro años después de la legalización del aborto se puso fin a los fondos federales para costear el procedimiento a mujeres pobres. A lo largo de las siguientes décadas, varios estados establecieron periodos de espera o la obligatoriedad del consentimiento de los padres, colocando así un obstáculo para las mujeres que simplemente no querían tener un hijo. En los años 90, las manifestaciones antiaborto, que acosaban a las mujeres afuera de las clínicas, cedieron el paso a los ataques asesinos contra doctores y otros que ayudaban a proporcionar este servicio médico básico. El 31 de mayo de 2009, el Dr. George Tiller, uno de los extremadamente pocos doctores en EE.UU. que practicaban abortos en etapas avanzadas del embarazo, fue asesinado. La realidad hoy en día es que hay muchos condados a lo largo y ancho de EE.UU. en los que simplemente no hay donde practicarse un aborto.
Los comunistas luchamos vigorosamente por la igualdad de derechos para las mujeres bajo el capitalismo. Pero la promesa de derechos iguales bajo este sistema para las trabajadoras no significa más que el derecho a ser igualmente explotadas en lugar de súper explotadas, ser simplemente una esclava asalariada en lugar de la esclava del esclavo.
En tanto exista el capitalismo, habrá fuerzas que busquen activamente mantener la opresión de la mujer. Un estado obrero en México, además de heredar un país pobre y económicamente subdesarrollado, enfrentaría la hostilidad del imperialismo estadounidense. La extensión de la revolución sería necesaria no sólo para la defensa de un estado obrero mexicano sino también para proporcionar la base material para la liberación de la mujer y de todos los oprimidos. Los bolcheviques reconocían que sin desarrollo económico cualitativo, la liberación de la mujer era una fantasía utópica incluso después de la Revolución de Octubre de 1917. Así, además del establecimiento de la igualdad legal entre hombres y mujeres, el estado obrero soviético proporcionó —hasta donde sus recursos le permitieron— cocinas comunitarias y guarderías gratuitas como algunos de los pasos tomados en la dirección de liberar a la mujer de la esclavitud doméstica y hacia el establecimiento de la igualdad genuina. Una sociedad sin clases, con la resultante liberación humana de la explotación y la opresión, sólo se puede construir sobre la base de la abundancia material. La derrota de oportunidades revolucionarias en Europa Occidental y la catastrófica devastación económica tras la Guerra Civil, así como la devastación del propio proletariado que había llevado a cabo la Revolución de Octubre, fueron el contexto de una contrarrevolución política en 1923-24, lo que Trotsky llamó el “termidor soviético”. Aunque los fundamentos económicos del estado obrero establecido en 1917 permanecieron intactos, para 1924 el poder político pasó de las manos de la vanguardia revolucionaria a las de la casta burocrática conservadora encabezada por I.V. Stalin. Bajo el falso dogma del “socialismo en un solo país”, la burocracia estalinista se acomodó al imperialismo y traicionó las perspectivas proletarias, revolucionarias e internacionalistas de la Revolución Bolchevique. A pesar de esta contrarrevolución política, los espartaquistas defendimos militar e incondicionalmente al estado obrero degenerado soviético contra el imperialismo y la contrarrevolución interna, como hoy defendemos a los estados obreros deformados de China, Cuba, Corea del Norte y Vietnam, al tiempo que luchamos por la genuina democracia obrera mediante la revolución política proletaria para echar a las burocracias estalinistas.
La agrupación Pan y Rosas y el mito del “feminismo socialista”
Rechazando el entendimiento de que la opresión de la mujer es inherente al capitalismo, el feminismo —una ideología burguesa— iguala la lucha por la liberación de la mujer con la lucha por sus derechos democráticos, es decir, por la igualdad con los hombres bajo el capitalismo. El ver la diferencia entre hombres y mujeres como la principal división social y el hacer caso omiso de las condiciones materiales económicas que son la base para la opresión de la mujer conducen a la noción idealista de que las mujeres son oprimidas simplemente debido a las ideas estereotípicas y retrógradas en las cabezas de la gente (léase, de los hombres). En realidad, la ideología sexista y misógina sólo se desvanecerá tras el derrocamiento del capitalismo. Al confinar su perspectiva contra la opresión de la mujer a una política de reformas y presión a los gobernantes capitalistas, el feminismo desvía la lucha por la genuina liberación de la mujer y, en el último análisis, ayuda a perpetuar la opresión.
La falsa izquierda mexicana, permeada por la ideología machista existente, presta poca atención a la opresión de la mujer. Y cuando finalmente dice algo, en general lo hace desde una perspectiva netamente feminista. Éste es el caso de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), que patrocinó la formación del grupo Pan y Rosas. Este último se asume como parte del movimiento feminista y adopta la perspectiva liberal del sectoralismo: la falsa y atrasada noción de que sólo el sector víctima de opresión especial particular del que se trate puede liberarse a sí mismo. El sectoralismo niega la posibilidad de que la conciencia trascienda la experiencia personal de la opresión, evade la lucha contra la ideología atrasada en la clase obrera y está en contradicción directa con el papel del partido de vanguardia de representar los intereses históricos del proletariado y, por lo tanto, de defender a todos los oprimidos.
Pan y Rosas define que está “por la construcción en todo el continente de un movimiento de mujeres que en defensa de nuestros derechos, pueda ofrecer una alternativa de organización independiente, antiimperialista y revolucionaria para las miles de mujeres que sufrimos la explotación diaria” (Estrategia Obrera No. 79, 27 de agosto de 2010). Lo que esta palabrería significa en la realidad es un movimiento de crasa colaboración de clases, justificada con la trillada cantaleta de “combatir a la derecha”. Pan y Rosas se jacta de ser parte del “Pacto por la Vida, la Libertad y los Derechos de las Mujeres” establecido a finales del año pasado para combatir la reacción contra las reformas en la Ciudad de México. Este “pacto” es un conglomerado burgués de decenas de organizaciones enfocado en presionar a los legisladores de la “izquierda”, léase el PRD burgués. Así, el texto del “pacto” omite cuidadosamente mencionar el hecho de que las contrarreformas antiaborto en los estados contaron con el apoyo de diversos legisladores perredistas (de hecho, ¡a duras penas se encontrará una sola referencia al PRD burgués en los muchos artículos publicados en el blog del propio Pan y Rosas!). Según el blog de tan “antiimperialista” pacto, “un aspecto central [del mismo] es solicitar que se sancione a México por violar la Carta Universal de los Derechos Humanos y, por lo tanto, sea juzgado ante el Tribunal Internacional de Viena” (http://pactovidamujeres.blogspot.com/p/historia-del-pacto.html); la misma fuente señala también que “se hará la petición para que el PRI sea expulsado de la Internacional Socialista, por contravenir todos sus principios” —¡los “principios” de los remanentes escleróticos de la socialdemocracia, lacaya de sus propios gobernantes imperialistas!—. ¡Conmovedor “antiimperialismo”! Pan y Rosas, su “pacto” y el feminismo burgués entero no tienen nada que ofrecer a las mujeres salvo una vida de esfuerzos fútiles a la cola de políticos burgueses.
El marxismo es una perspectiva mundial y un programa de lucha para la emancipación de todos los explotados y oprimidos mediante la revolución proletaria y el ascenso de la clase obrera como nueva clase dominante —el único camino para la eventual eliminación de la explotación del hombre por el hombre—. Contrario a los mitos propagados por la LTS, el marxismo genuino proporciona la guía para luchar por la liberación de la mujer, y no requiere tomar prestado nada del feminismo —una ideología de clase ajena al proletariado—. Tenemos un largo camino por delante. Como V.I. Lenin escribió en la lucha por forjar el partido que dirigiría la Revolución Rusa de 1917:
“El ideal del socialdemócrata no debe ser el secretario de trade-union [sindicato], sino el tribuno popular, que sabe reaccionar contra toda manifestación de arbitrariedad y de opresión, dondequiera que se produzca y cualquiera que sea la capa o la clase social a que afecte”.
El reconocimiento de la opresión en esta sociedad y la lucha contra ella son necesarios pero no suficientes para ponerle fin. Nos guiamos por el ejemplo de Lenin y los bolcheviques, y estamos comprometidos a forjar un partido que pueda dirigir la revolución proletaria y empezar a construir una nueva sociedad libre de la explotación y la opresión que plagan a ésta. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!■
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/32/aborto.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]